Un buen trípode topografía es la base de cualquier medición fiable. Da igual que uses estación total, nivel o trípode GPS: si el soporte no es estable, todo lo demás se complica. Por eso, al elegir un trípode topográfico conviene pensar en tu uso real (obra, replanteo, exterior duro, transporte) y en el tipo de instrumento que vas a montar.
Trípode de madera vs trípode de aluminio (y carbono)
- Trípode de madera / trípode madera: es un clásico en topografía por una razón: aporta mucha estabilidad y “amortigua” vibraciones, algo muy útil en obra y con viento. Si buscas máxima estabilidad, un trípode de madera suele ser la opción más segura.
- Trípode de aluminio / trípode aluminio (trípode de aluminio / tripode de aluminio): más ligero y práctico para moverlo a menudo. Muy común para trabajos donde prima rapidez y transporte.
- Trípode de fibra de carbono: pensado para quien busca ligereza sin renunciar a rigidez. Es interesante si haces muchas horas caminando o moviendo el equipo.
Trípode extensible: cuándo interesa
Un trípode extensible viene muy bien si alternas instrumentos, terrenos irregulares o necesitas ajustar alturas con rapidez. En topografía, lo que se valora es que cierre bien, que no coja holguras con el tiempo y que sea cómodo de manipular con guantes o en obra.
Precio trípode: cómo comparar con criterio
El trípode precio (o precio trípode / precio tripode) depende de material (madera, aluminio, carbono), calidad de cierres, robustez y estabilidad real. Si encuentras un trípode barato, revisa que sea adecuado para topografía (no uno “doméstico” de cámara), porque aquí lo que importa es que aguante golpes, polvo, lluvia y que no se desajuste.